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El sueño de Malala

Hay ocasiones en las que la vida te trae un regalo inesperado y te quedas mirándolo, con miedo de que sea un espejismo o de que se vaya a quebrar al más mínimo roce. Algo así es ‘El sueño de Malala’.
Hace un par de semanas sus dos autoras se pusieron en contacto con nuestra editorial y todavía estamos asimilando la oportunidad que nos brindan. Porque este proyecto es bello en el sentido más ‘platónico’ de la palabra: es justo y es bueno.

Con esta entrada de blog queremos presentaros este sueño. Pero imaginad que lo hacemos en voz baja, como en un susurro, porque es un sueño maravilloso para Editorial TintaMala y no queremos despertar.

Montse Alonso.

La idea, los textos, la creatividad de Montserrat Alonso
conmueven profundamente.

Yolanda Dura.

La delicadeza de las ilustraciones de Yolanda Dura
dotan de alma a esta obra.

Reproducimos aquí debajo la presentación de la propia Montserrat:

A mediados de octubre de 2014 la noticia saltaba a los medios. Aquella muchacha pakistaní que durante su corta vida había defendido el derecho de las niñas a ir a la escuela, en un país dónde la fuerza de los talibanes era incuestionable, iba a recibir el premio Nobel de la Paz.
En septiembre de este año, la dirección del centro educativo donde ejerzo como docente desde hace más de 15 años, delegaba en mí la impartición de la nueva asignatura surgida con la LOMCE, Valores Sociales y Cívicos. Esta noticia me llenó de satisfacción, ya que nuevamente podría dedicarme a mi colectivo preferido, los inmigrantes, que casualmente, eran los que profesaban otras creencias (todos ellos musulmanes).
Comencé a programar la asignatura, buscando un hilo conductor que me permitiera conexionar los contenidos de los tres cursos: 1º, 3º y 5º de primaria, y observé que en casi todos se repetían las mismas temáticas. Paralelamente, mi curiosidad me llevó a comenzar a leer artículos de prensa, blogs y páginas web sobre la conmovedora historia de Malala Yousafzai. El caso de Malala resultaba no solo insólito y llamativo para los adultos, sino también para los niños. Su vida estaba llena de pequeños ejemplos de muchos de los valores sociales básicos que en muchos lugares del mundo se daban por sentado, pero que en su entorno no estaban siendo respetados.
El caso de Malala y su familia saliendo de su país e instalándose en Birmingham no era una migración singular, en busca un medio de subsistencia familiar, sino en busca de unas mejores condiciones de vida y de una oportunidad de salvar su vida y la de los suyos. Hasta el momento, no existía ningún material adaptado para niños, y menos aún un material lúdico-didáctico que permitiera la interconexión entre la realidad social mundial de la entrega de un nobel de la Paz y lo que ocurría dentro del aula. Malala era el personaje ideal…
¿Es posible relacionar un evento mundialmente famoso, como es la entrega del premio Nobel de la Paz, con los contenidos de la escuela? ¿Somos conscientes los padres y maestros de la importancia de la educación en valores, para evitar problemas futuros? ¿Sería capaz de articular un material pedagógico llamativo y eficaz, que incluyera la gamificación, la lectura, el bilingüismo, las nuevas tecnologías –que tanto motivan a los niños-, y una batería de actividades basadas en la teoría de H. Gardner sobre la teoría de las Inteligencias Múltiples, que guiasen o activasen la acción del docente y su capacidad de generar nuevas ideas con estos materiales? El proyecto seguía gestándose…
Mi mente seguía maquinando… Y la casualidad –no sin intuición al admirar sus ilustraciones en una famosa red social de profesionales- me condujo hasta Yolanda Dura: trabajadora insaciable, maestra del pincel y del color, intuitiva y brillante a la hora de transmitir emociones en sus ilustraciones… Me pareció la candidata perfecta. No lo dudé y le presenté mi propuesta. Y afortunadamente, aceptó.
Este es el fruto del trabajo de dos desconocidas. Nunca pudieron verse, tocarse, hablarse personalmente durante el tiempo de maduración de este proyecto. Pero la sola figura de Malala consiguió que ambas trabajaran acompasadamente en pos de una meta común: desmenuzar la vida de una pequeña heroína, mostrarla a los niños, y sacudir sus corazones para que con su ejemplo, pudieran aprender los valores básicos que en un futuro articularán su vida adulta.
A medida que iba generando materiales, los iba aplicando en el aula. El entusiasmo de los niños al recibir las propuestas me animaba a seguir pensando formas de generar en ellos el afán de saber más.
Finalmente, nació. La obra consta de tres ejemplares: una adaptación infantil para niños de entre 6 y 8 años; una juvenil para 9-12 años, y una guía didáctica con 24 paletas de inteligencias múltiples, correspondientes a los 24 valores sociales trabajados. Ambas versiones se encuentran en lengua castellana e inglesa, y permiten la posibilidad de realizar audios en inglés de forma simultánea o alternativa a la lectura, mediante el escaneo del código QR correspondiente.
Además, se han elaborado materiales alternativos en base a gamificación, como títeres de dedo (para el trabajo del diálogo, la solución de problemas, role-playing, etc.), dados, ruleta, baraja de circulación (con la que se trabaja el código de circulación mediante consignas relativas a valores), etc.
Actualmente se ha ampliado el rango de edad de aplicación, ya que hemos iniciado el uso de los materiales en educación infantil y en ESO, percibiendo elevados niveles motivacionales en el alumnado, así como el aprendizaje de los valores en cuestión.

La propia Fundación Malala ha publicado un resumen del proyecto en su blog y manifiesta su apoyo a este trabajo.

Malala.org

Ahora es nuestro turno. Editorial TintaMala va a publicar ‘El sueño de Malala’. Pero no habléis alto, no gritéis. Que no se rompa este sueño.