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Poemas con hachís

La imagen del autor maldito, normalmente hombre, atormentado por su alma, entregado al consumo de sustancias y un incomprendido social, es un lugar común que echa mano de algunos ejemplos de la Francia del siglo XIX.
En concreto, ponemos el ejemplo de la figura de Charles Baudelaire y sus Flores del mal.
En París, en el distrito 4, en la Isla de Saint-Louis entre dos brazos del Sena, hay un antiguo edificio que la Municipalidad de París utiliza hoy como espacio de recepciones y exposiciones. Se trata del conocido como Hôtel Pimodan, originariamente construido en 1657 por un mariscal de campo de Luis XIV.
El edificio se conoce como Hôtel Pimodan porque perteneció a esta familia, una de las más importantes de la historia del país vecino.
Es un lugar famoso porque en el siglo XIX fue espacio de reunión del club “des Hachischins”, entre cuyos miembros estaba el citado Baudalaire junto a escultores, artistas y otros bohemios. Se dedicaban nada más y nada menos que a probar los efectos del hachís que les suministraba J. J. Moreau de Tours mezclado con miel y pistachos.

“(…)
Muebles relucientes,
Pulidos por los años,
Decorarían nuestra alcoba;
Las más raras flores
Mezclando sus olores
Al vago aroma del ámbar
Los ricos artesonados,
Los espejos profundos,
El esplendor oriental,
Todo allí hablaría
Al alma en secreto
Su dulce lengua natal.
(…)”
Extracto del poema La invitación al viaje, uno de los que componen este libro.

El poeta vivía de hecho en la mansión, en un apartamento alquilado. Allí escribió, entre consumo y consumo, su obra cumbre, la mencionada Las flores del mal. Baudelaire dice que ese hachís era “la felicidad: absoluta, embriagadora, plena de locuras juveniles e infinitas bondades”.
Eso sí, el autor empleó mucho tiempo y esfuerzo en corregir las pruebas de imprenta que le mandaba su editor, puesto que su afición al hachís no le quitaba lo perfeccionista.

La primera edición se publicó en 1857 pero, tras una acusación de ultraje a la moral pública, tuvo que quitar seis poemas. La segunda edición de 1861, sin esos poemas, añade 30 nuevos.
Habrá otra edición en 1868 tras su muerto, que sigue sin incluir los problemas prohibidos y que añade aiun más que los 30 de la anterior, sumando un total de 151 poemas. La censura a los citados poemas se levantó en Francia en 1949.

Más información:
http://www.universocentro.com/NUMERO7/Cronicaverde.aspx
https://sobreparis.com/2010/08/11/el-hotel-de-lauzun-y-las-flores-del-mal/
https://www.babab.com/no23/baudelaire.php
http://www.abc.es/cultura/libros/20150616/abci-poeta-maldito-autor-puntilloso-201506160951.html